bicicleta eléctrica en ciudad

Hemos traducido este artículo desde la página www.curbed.com porque describe bastante  bien nuestro pensamiento sobre lo que aportan las ebikes a las ciudaes. Y no solo defendemos que las hacen mas seguras, sino tambien mas saludables y mas felices.

Lee a continuacion lo que piensan los americanos al respecto (las negritas son nuestras). Y si lo prefieres en ingles tienes el enlace al articulo original al pie de la página.

Cómo las bicicletas eléctricas pueden hacer que las ciudades sean más seguras

Las bicicletas eléctricas suponen un nuevo escenario para las personas que más las necesitan

"Tenemos un problema de seguridad que está bastante claro para mí", dijo el alcalde de la Ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa esta semana. "He escuchado a muchas personas en la ciudad decir que las bicicletas van muy rápido".

Para de Blasio, las bicicletas eléctricas representan "un peligro real", y su administración ha estado tomando medidas enérgicas contra un tipo particular conocido como propulsado por acelerador, que permite que una bicicleta se mueva sin pedalear. La ofensiva se dirige injustamente a un modo de transporte del que dependen los trabajadores de reparto de la ciudad, mientras que el sistema de bicicletas compartidas de la ciudad lanzó sus propias bicicletas de pedaleo asistido y su Departamento de Transporte lanzó un programa piloto con bicicletas eléctricas sin base.

Ahora el Ayuntamiento de Nueva York espera cambiar todo esto. Los legisladores de la ciudad presentaron recientemente un proyecto de ley para legalizar todas las bicicletas eléctricas, así como los scooters eléctricos, en las calles de Nueva York. Además de permitir las bicicletas de pedaleo asistido ofrecidas por las compañías de bicicletas compartidas, la ciudad de Nueva York legalizaría las bicicletas con mando de aceleración y los scooters electricos, como Bird y Lime, que también son propulsados ​​por acelerador.

Pero De Blasio ya está poniendo objeciones a la legislación pendiente. "Ya estoy viendo demasiados problemas con las bicicletas eléctricas", dijo en la conferencia de prensa. "Si no pueden convencernos de que son seguras, no podemos apoyarlas".

Estaba yo pensando en las preocupaciones de seguridad de De Blasio mientras recorría Los Ángeles en dos bicicletas eléctricas diferentes que la ciudad ofrece ahora.

No tenemos muchos carriles para bicicletas protegidos aquí en Los Ángeles, lo que hace que sea intimidante pedalear junto a los automóviles. También tenemos aqui algunas colinas, lo que hace que, además de intimidante, sea físicamente exigente.
Por si fuera poco, siempre llevo conmigo una bolsa pesada llena de equipo de trabajo que suma peso adicional a mi carga y me distrae cuando trato de concentrarme en no morir atropellado.

Pero en una bicicleta eléctrica, estas cosas apenas importan.

Me adentro en las calles con confianza porque me muevo tan rápido como la mayoría de los coches. Abordo sin problemas las subidas que de otro modo habría evitado en una bicicleta convencional, acortando asi mi viaje. Cuando el semáforo se pone verde, salgo rápido y no tengo que preocuparme por cruzar intersecciones anchas o en mal estado. Me he liberado del peso de mi pesada bolsa, que se adapta muy bien a una resistente cesta delantera.

Nunca me he sentido tan seguro de andar en bicicleta por las calles de L.A. como en una bicicleta eléctrica.

No me sorprende demasiado que un hombre de 1,95 de estatura que lleve sus pertenencias en un SUV no entienda cómo las bicicletas eléctricas pueden ser transformadoras para alguien como yo.

Pero en realidad esta persnoa deberia pensar en ello más detenidamente. El hecho es que muchas otras ciudades ya han aprendido la leccion, incorporar más bicicletas eléctricas hará hará que más personas las utilicen.

Un estudio realizado en 2018 por el Instituto Nacional de Transporte y Comunidades que encuestó a 1800 ciclistas de bicicletas eléctricas descubrió que estos usan la bicicleta más a menudo, realizan viajes más largos y diferentes que las personas que usan bicicletas convencionales.

No solo los encuestados se sentían más seguros al ir en bicicleta eléctrica, sino que el porcentaje de personas que se sentían más seguros en una bicicleta eléctrica era aún mayor cuando los encuestados eran mujeres, mayores de 55 años o tenían limitaciones físicas.

"Las bicicletas eléctricas están haciendo posible que más personas monten en bicicleta", dice el estudio, "muchos de ellos son incapaces de montar en una bicicleta estándar o no se sienten seguros al hacerlo".

Esos hallazgos me recordaron mucho a un famoso estudio realizado en 2006 en Portland, por el coordinador de bicicletas de Oregon, Roger Geller, que clasificó a los adultos en cuatro grupos cuando se trataba de andar en bicicleta en la ciudad: "Fuerte y sin miedo", "Curioso y confiado", "Interesado pero preocupado", y "De ninguna manera, no lo haré".

La teoría de Geller y una encuesta posterior realizada por Jennifer A. Dill de la Portland State University confirmó que un tercio de los adultos estadounidenses nunca intentaría el ciclismo urbano ("De ninguna manera, no lo haré"), mientras que alrededor del 10 por ciento se ubicaría en las categorías de " Fuerte y sin miedo "o" Curioso y confiado ".

La gran mayoría de los adultos, entre el 50 y el 60 por ciento, están "Interesados ​​pero preocupados" por el ciclismo. Se ven a sí mismos como ciclistas potenciales, pero tienen demasiado miedo para utilizarla.

"Montar en bicicleta no debería requerir valentía", dijo Geller.

Sin embargo, eso es lo que es una bicicleta eléctrica: valentía bajo los pies, entregada según sea necesario.

Con las bicicletas eléctricas ayudando a más personas a usar las calles sin subirse a los coches, las calles serían más seguras, auque un alcalde pueda pensar lo contrario. "Gran parte de la preocupación por la seguridad son realmente preocupaciones por las molestias", dijo el director de seguridad y defensa de Bird, Paul Steely White, a Curbed NY. “A nadie le gusta que le pille una bicicleta eléctrica o una moto en la acera; esto puede asustar a la gente. Pero eso es algo muy diferente a una crisis de seguridad. Una crisis de seguridad son los cientos de personas que mueren en un vehículo motorizado todos los años ".

Enfrentar el problema de las molestias es realmente la parte mas fácil: solo hay que dar a todos los que no van en coche un conjunto de pautas y mucho más espacio. En California, legalizamos y categorizamos las bicicletas eléctricas para ayudar a controlar dónde puede ir cada tipo de bicicleta eléctrica (y scooter y ciclomotor), junto con los límites de velocidad adecuados y las leyes sobre el uso del casco.

O ...tal vez simplemente se tratarïa de añadir muchas más bicicletas?. Esta semana, Lyft anunció que está financiando una expansión de 100 millones de dólares para el sistema de bicicletas compartidas de la ciudad de Nueva York, Citi Bike. (Lyft es dueño de la empresa matriz de Citi Bike, Motivate).

La inversión duplicará el área de cobertura de Citi Bike y triplicará la cantidad de bicicletas en las calles, incluyendo la suma de más de sus populares bicicletas eléctricas.

Citi Bike ya es el sistema de bicicletas compartidas con más éxito del país. Pero incluso en una ciudad bastante plana, con muchas opciones de transporte y una buena cultura ciclista, hay muchas partes de Nueva York que tienen pocas bicicletas, con poco tránsito y no disponen de carriles bici. Estos son lugares en los que la gente podría recurrir al uso de automóviles, si no se sienten seguros en sus bicicletas.

Las bicicletas eléctricas no son un sustituto de una infraestructura más segura, pero podrían ayudar a mover más usuarios de "Interesados ​​pero Preocupados" a "Curiosos y Confiados", lo cual debería ser el objetivo número uno para cada ciudad. Ese 60 por ciento de los adultos que pueden decidir usarlas es a quién deben acudir las ciudades cuando dan la bienvenida a nuevos modelos y diseñan nuevas infraestructuras, no el 10 por ciento de los adultos que ya están en el mercado. Y las bicicletas eléctricas pueden hacer que la decisión sea más fácil: para las mujeres, para los adultos mayores, para las personas con capacidades diferentes y para las personas que tienen que cargar con un ordenador portatil para trabajar todos los días.

Cuando decimos sí a los nuevos modos de transporte, no podemos simplemente decir sí a un modelo particular de e-bike o scooter. Tenemos que decirle sí a una idea más grande: ayudar a que más personas se sientan capaces de dejar el coche. ¿Cómo podría un alcalde comprometido con el clima decir no a eso?

Enlace al articulo original en inglés: aqui